Transformar un depósito de simple pared en uno de doble pared es una de las formas más eficaces de aumentar la seguridad de una instalación de combustibles líquidos, y puede realizarse sin necesidad de extraer el tanque.

¿En qué consiste?

La intervención se ejecuta in situ e incorpora una cámara intersticial monitorizada que actúa como barrera adicional entre el producto y el terreno. Este sistema permite detectar posibles incidencias de forma temprana, antes de que evolucionen.

Ventajas de la doble pared

La transformación incrementa la protección frente a escapes, la entrada de agua y la contaminación del producto o del terreno. Además, prolonga la vida útil del depósito y facilita el cumplimiento de la normativa aplicable a las instalaciones petrolíferas.

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